viernes, 13 de diciembre de 2019

Carne sin carne

Carne sin carne




            La Cumbre del Clima, entre tantos otros aspectos, ha servido como altavoz a una idea que hace tiempo vienen transmitiendo algunos “expertos”: parece que hay que comer menos carne, y especialmente menos carne de vaca. Más allá de razones ideológicas o puramente dietéticas, se ofrecen argumentos basados en la “sostenibilidad” (aparentemente se aprovecha “menos” el espacio dedicado a esta ganadería, al que hay que sumar el de los cultivos para su alimentación) y otros específicamente vinculados al efecto de los gases generados por las ventosidades de las vacas. Ya escribí sobre esto último, pero -sin repetirme- quiero volver al tema, porque cuanto más voy profundizado en él, más comprendo que la sentencia está dictada, y en términos globales, me temo que poco se puede hacer: más pronto que tarde, una importante mayoría abandonará o reducirá drásticamente este consumo. Y el indicio más poderoso de que así será es que grandes empresas, que en su día invirtieron en las tecnológicas de mayor éxito, ahora han “apostado” por una nueva industria alimenticia, consistente en lo que yo llamaría “carne sin carne”: hamburguesas de origen vegetal, tan “auténticas” en su aspecto que incluso “sangran” cuando son ligeramente aplastadas, y según algunos testimonios, con un sabor muy “logrado”. Parece que ya causan cierto furor en algunos lugares de Estados Unidos, e incluso en un país que se toma tan en serio la gastronomía, como Francia. No es de extrañar, acaso era el eslabón lógico en la cadena, tras la leche sin nata (¡o sin lactosa!), el café sin cafeína o la cerveza sin alcohol…


 
            Así que no discutiré ahora los argumentos en términos globales, pero puedo decir que, como tales argumentos globales, soslayan por completo las peculiaridades, y que como casi todo, resultan absurdos y disparatados si se han de tomar como un “dogma” que hay que cumplir de manera radical. Nadie en su sano juicio ha creído nunca que sea recomendable o sano comer todos los días hamburguesas (y menos, si van acompañadas según con qué aceites, refrescos, patatas o salsas…). Pero la carne, y especialmente estas carnes, ha sido durante milenios una base fundamental de nuestra alimentación en gran parte del mundo, y desde luego en nuestra cultura, que en su gran revolución neolítica introdujo la ganadería, creando numerosas especies antes inexistentes, para mantener la aportación proteínica que antes nos proporcionaba la caza (de lo contrario, quienes pretenden imponer una alimentación sin carne, no intentarían “vendérnosla” o hacerla más agradable simulando hamburguesas…). Si el ganado vacuno existe miles de años antes de que empezase a producirse el actual cambio climático, es porque, naturalmente, la cría de vacas no tiene nada de nocivo para el medio ambiente cuando se hace en la forma y cantidad adecuadas. Que son, ni más ni menos, que las que tradicionalmente conocemos en gran parte de España, y especialmente en nuestras tierras del norte. Desde el punto de vista medioambiental, este ganado criado en semilibertad en los prados solo puede resultar positivo. He observado atentamente las condiciones de vida de tantas vacas sagradas en la India, y es infinitamente peor (famélicas o consumiendo plásticos o todo tipo de residuos, eso sí, sin que nadie las moleste) que las de las vacas de nuestros prados, que viven sobre su comida, comen cuando lo desean y descansan cuando les place. En cuanto a los “gases”… hay pueblos enteros que con frecuencia “huelen” a bosta de vaca y -lo digo sin la menor ironía- a mí ese olor, que conozco desde niño, me gusta y no consta que a nadie le haya perjudicado. Así que no mezclemos: una cosa son las macrogranjas donde las reses viven apretadas y se alimentan de piensos hechos con cultivos transgénicos, y otra muy distinta lo que tenemos en el norte de España. Y si no, que vengan los expertos a verlo. Además de lo anterior, bastante han sufrido ya en lugares como Asturias de variadas “reconversiones”, como para abandonar esta ganadería que forma parte de su propia identidad, de su cultura y de su economía. Así que, que cada quien coma lo que quiera, pero que se respete también esta forma tan sana de alimentarse (no solo de carne, pues no hay que olvidar algunos de los mejores quesos del mundo…) y de criar a las vacas. Puede que se impongan las hamburguesas veganas… pero que respeten al menos el “reducto” a los que quieren comer buena carne de vacas saludables y felices. No deja de resultar paradójico que en la era de la “diversidad cultural” algunos traten de imponer la uniformidad homogénea cuando se trata de ciertos valores, según ellos mismos interpretan. Y otras veces las razones de “sostenibilidad” tienden a encerrar otras de rentabilidad económica, real o supuesta, y eso es extraño en quienes suelen criticar los excesos del capitalismo…

(Fuente de las imágenes: https://www.xataka.com/empresas-y-economia/nuevas-hamburguesas-carne-sangrantes-seguras-para-consumo-humano-fda y archivo propio).

domingo, 8 de diciembre de 2019

Palabras en el Cincuentenario del CUT. Intervención de Antonio Casado Poyales


Buenas tardes. Gracias a todos por estar presentes en la conmemoración del Cincuentenario del antiguo Centro Universitario de Toledo y del Patronato homónimo, una institución que supuso un antes y un después para el desarrollo educativo no sólo de nuestra ciudad, sino también de nuestra provincia y nuestra región. Cuando no había tantas universidades como ahora, algunos territorios tenían una grave carencia en enseñanza superior, y muchas familias -como la mía y tantas otras- no podían permitirse enviar a uno o varios hijos a Madrid, o a la gran capital más cercana, y pagarles una residencia o una vivienda durante cinco años para que pudiesen tener estudios universitarios. En el caso de nuestra provincia, en 1845 se había suprimido la antigua Universidad de Toledo y en 1931 la antigua Universidad Pontificia, de manera que sólo nos quedaba la veterana y querida Escuela de Magisterio. Una carencia que se solucionó cuando durante el verano de 1969 se anunció la creación de un colegio universitario adscrito entonces a la Complutense para ofrecer una alternativa de enseñanza superior a las familias de nuestra tierra. Un modelo que fue exitoso y que se repitió después cuando se crearon también colegios universitarios en Ciudad Real y en Cuenca. Las instituciones y las personas no deben olvidar de donde vienen para saber a dónde van.


El antiguo CUT perdió la razón de ser cuando se creó y desarrolló la actual Universidad de Castilla-La Mancha, pero las actuales facultades de Ciencias Jurídicas y Sociales, de Ciencias Ambientales y Bioquímica, y de Humanidades son hijas suyas. Me alegro, como antiguo alumno del CUT, que el actual equipo de gobierno de la UCLM no sólo no renuncie a su pasado, sino que lo conmemore y que, como institución, se sienta orgullosa del mismo. Agradezco a la Vicerrectora Fátima Guadamillas la confianza depositada en mi persona cuando el pasado septiembre me convocó a su despacho para pedirme que me incorporase al grupo de trabajo que se iba a ocupar de preparar la conmemoración del cincuentenario del CUT, junto a D. Martín Molina, que fue miembro del Patronato, y a los profesores Ricardo Izquierdo de Benito y Javier Díaz Revorio, y me comisionó para coordinar las distintas actividades culturales, que les presentaré a continuación. 

En el patio se ha instalado una exposición fotográfica, “Del Centro Universitario de Toledo a la Universidad de Castilla-La Mancha”, que podremos visitar al final del acto. Cincuenta fotografías para conmemorar cincuenta años. La mayor parte de las mismas proceden del Archivo Fotográfico Vasil y fueron realizadas por María Teresa Silva, pionera del fotoperiodismo en nuestra región, para dar apoyo gráfico a las noticias que en muchas ocasiones redactaba su marido, el también veterano periodista de prensa y radio Juan Jiménez Peñalosa. Mayte Silva nos dejó un legado de 63.105 fotografías realizadas entre 1968 y 1987 que enriquecen la memoria gráfica de nuestra tierra. Agradezco a su hijo Enrique Jiménez Silva, como gestor del Archivo Vasil, no sólo que nos facilitase una selección de las muchas, muchísimas fotografías que su madre hizo sobre el CUT, la Residencia Universitaria Femenina y la vida universitaria en Toledo, sino su implicación personal en el proyecto, trabajando codo con codo, digitalizando y depurando imágenes, documentando fechas y personas, y hasta implicándose -gratis et amore- en la cartelería, el diseño y el montaje de la muestra, en la que también ha colaborado la Escuela de Arquitectura. Otras fotos expuestas forman parte del archivo de esta casa, o de la colección de D. Gervasio Fernández, a quien agradezco también su aportación. 

La exposición fotográfica estará expuesta hasta febrero, pero tendrá continuidad en el tiempo, en soporte virtual, gracias a la colaboración del Centro de Estudios de Castilla-La Mancha. Tenemos hoy con nosotros a su fundador y primer director, el profesor D. Isidro Sánchez, y a su delegado en Toledo, el profesor D. Rafael Villena. Gracias al CECM, la Universidad de Castilla-La Mancha lanza hoy un proyecto para perpetuar la memoria fotográfica del antiguo CUT. Desde su fundación, el CECM ha impulsado el estudio de la fotografía histórica como material básico para el estudio del mundo contemporáneo. A sus casi ciento cincuenta álbumes monográficos disponibles en su portal de FlickR se suma hoy uno nuevo, para preservar y dar a conocer las fotografías que se nos faciliten sobre el pasado universitario de Toledo: Las actividades académicas del CUT, culturales, deportivas, actos con alumnos o profesores, la vida en las residencias universitarias, las actuaciones y viajes de la tuna, los viajes del alumnado, los ciclos de teatro y de cine universitario… Agradezco al CECM, y a su directora -hoy ausente- Dª Esther Almarcha su buena disposición y apoyo, a su documentalista, el compañero Óscar Fernández, su trabajo para crear la exposición virtual, y hago un llamamiento para que todos quienes tengan fotografías nos las presten para digitalizarlas y subirlas, para poco a poco ir acrecentando el álbum virtual. 

También, con la colaboración del Servicio de Bibliotecas del Campus de Toledo, presentamos la exposición bibliográfica “Los libros del CUT”, mostrando los libros que fueron editados por su servicio de publicaciones, en el que, durante un tiempo, colaboró el profesor Jesús Fuentes Lázaro, quien con el tiempo dejaría la vida académica para adentrarse en la cosa pública llegando a ser Presidente de Castilla-La Mancha. El servicio de publicaciones del CUT dio cobertura a ciclos de conferencias, publicó actas de congresos, lecciones magistrales, memorias académicas, guías para el alumnado, y monografías diversas, primero en tiempos de la Complutense y después ya adscrito a la UCLM. Se suprimió cuando se decidió que la UCLM tuviese un único servicio de publicaciones, que podemos considerar hijo suyo y que hoy sigue editando libros de reconocida calidad, y que se ha llevado varios premios a la edición, formando parte de UNE, la Unión de Editoriales Universitarias de España. La muestra “Los libros del CUT” podrá verse en la antigua biblioteca, complementando a la exposición fotográfica. 

Y hablando de publicaciones, y para terminar, deseo presentarles el libro “Del Centro Universitario de Toledo a la Universidad de Castilla-La Mancha”; una edición institucional que recoge las fotografías de la exposición y que se complementa con textos de diversos autores sobre el antiguo Centro Universitario, a partir del extra que publicó el pasado verano el diario La Tribuna, con textos de D. Adolfo de Mingo Lorente, a quienes agradecemos su autorización para reproducirlos e incorporarlos al libro. Recoge testimonios de antiguos alumnos y antiguos miembros del personal, y también otros textos nuevos: incorporamos artículos de D. Gervasio Fernández Riol, del profesor Fernando Martínez Gil sobre del cineclub universitario, de Dª Blanca Rodríguez sobre la Residencia Universitaria, de Enrique Jiménez sobre el fondo Vasil, unos textos en homenaje a los tres directores del CUT, los profesores Pedro Ridruejo, Daniel Poyán y Luis Ortega, y alguna aportación de quienes les habla sobre simbología universitaria, sobre libros, y sobre el programa Alumni, de amigos y antiguos alumnos de la UCLM, el cual les invito a conocer, y a inscribirse. La publicación se ha compuesto en un plazo más que breve con el eficaz apoyo en la edición y maquetación de D. Andrés López-Covarrubias. Confío en que sea de su interés. 

Agradezco su colaboración a todas las personas e instituciones que, de una u otra forma, han trabajado durante los últimos dos meses para las distintas actividades culturales que hoy les presentamos. La cultura engendra progreso, aumenta la tolerancia entre las personas y enriquece a la sociedad. Esto que les mostramos es un pequeñísimo grano de arena. Aun así, deseo que las disfruten. 

jueves, 5 de diciembre de 2019

Palabras en el Cincuentenario del CUT. Intervención de Fco. Javier Díaz Revorio

Rector magnífico, distinguidas autoridades, queridos asistentes a este acto:

Se me convoca aquí como antiguo estudiante de Derecho del Centro Universitario de Toledo, en el quincuagésimo aniversario de su fundación. Desde luego, quisiera en primer lugar enfatizar la trascendencia social y cultural que esta iniciativa tuvo para nuestra provincia, sobre todo por la recuperación de los estudios universitarios, ya que la Universidad de Toledo había cerrado en el siglo XIX. Pero para no ser reiterativo, prefiero centrarme en las anécdotas y experiencias de aquella generación de estudiantes de Derecho. Si a otros les tocó vivir la apertura del Centro, a mí -¡que no soy tan viejo a pesar de cualquier apariencia!- me correspondió vivir su cierre, al menos en lo tocante a los estudios de Derecho y de otras titulaciones, ya que en el curso 1990/91 se incorporaron a la Universidad de Castilla-La Mancha. La verdad es que hablar de estos recuerdos cuesta, en la medida en que quedan realmente lejanos… uno ya supera también el medio siglo, y mi experiencia como estudiante del CUT data de hace más de tres décadas. Pero a poco que se hace el esfuerzo y se intenta dejar abierta la puerta de los recuerdos, estos van fluyendo lentamente hasta llenar mi mente… y puedo comprobar que la mayoría de ellos son enormemente gratos.



Probablemente, una parte de la satisfacción que provocan reside en la posibilidad, aunque solo sea momentánea, de sentirse de nuevo joven, y con ese espíritu -que ahora a mí mismo me sorprende- capaz de no preocuparse demasiado por un futuro que a la mayoría nos resultaba totalmente incierto, y nada fácil, teniendo en cuenta que en aquella época éramos un grupo bien numeroso, y no era probable que todos encontrásemos pronto una buena oportunidad profesional o laboral. Será la juventud, pero precisamente ante esa incertidumbre optamos por disfrutar de aquel presente feliz, sin grandes pretensiones, pero lleno de experiencias, de ilusiones, de oportunidades…

Para ser sincero, cuando en 1990 nos incorporaron a la UCLM, muchos tuvimos serias dudas de que ese nuevo proyecto implicase una mejoría… Hoy resulta manifiesto que sí la supuso. Aquel CUT, entrañable y familiar, también se caracterizaba por cierta modestia de medios que, vista desde hoy, resultaría más bien carencia, superada después no solo por la UCLM, sino también -obvio es decirlo- por los mismos avances tecnológicos. Es claro que entonces no había campus virtual, power points, ni internet para todos. Y en mi caso particular, durante los cuatro años que estuve en el CUT no tuve siquiera un PC, así que todos los trabajos los hacía con una vieja Olivetti. Tampoco se estilaban las presentaciones de curso, los saludos o recepciones de decano o director, y los catedráticos… eran gente que estaba en Madrid y tal vez venía un día a dar una conferencia. En cuanto a la metodología… consistía básicamente en tomar apuntes, luego más apuntes, y luego más apuntes. Para saber cuándo empezaba el curso, nos acercábamos a finales de septiembre un día a ver el panel de San Juan de la Penitencia…

Y con todo… no cabe negar la entrega de aquellos gestores y de aquellos profesores, muchos de los cuales sí llegaron a ser prestigiosos catedráticos y profesores, y a desempeñar funciones de importancia. Como Raúl Canosa, Consuelo Alonso, Teresa Martín, Eugenio Pérez, y tantos otros. Y cómo no mencionar también al inolvidable Alejandro Conde, que sin duda marcó para siempre nuestros recuerdos. Todos ellos fueron lo mejor de aquella etapa.

En cuanto a nosotros… en fin. Hay de todo. Hace pocos años un buen grupo de aquella generación ha recuperado el contacto, y hemos comprobado cómo las amistades de juventud suelen resistir intactas al tiempo. Eso sí, ¡ojo con las amistades! Porque alguno que yo me sé conoció en aquella etapa, merced a un inesperado cambio de turno, a la que es compañera de su vida durante ya más de tres décadas… Hay en aquella generación, claro está, abogados, jueces, fiscales, funcionarios, profesores… e incluso algún presidente de Comunidad Autónoma. Y tampoco faltan quienes, además o en lugar de la actividad jurídica, han destacado en la literaria o artística. Pero todo eso es secundario. Cuando nos encontramos, nadie es “nadie”, y todos juntos somos, únicamente, aquel grupo de amigos.

Quizá para la mayoría ha llegado el momento de intentar hacer en la vida lo que le gusta. Yo no puedo dejar de señalar que me siento enormemente afortunado de haber elegido la carrera docente e investigadora, pues no soy incapaz de imaginar otra actividad que me pudiera hacer más feliz. Claro que no es oro todo lo que reluce, y otras facetas de este trabajo no son tan gratificantes… pero el caso es que vamos sobreviviendo.

De lo que sí estoy seguro es de que toda aquella generación tiene algo en común: el CUT forma parte de nuestra biografía, de nuestros mejores recuerdos, y si somos lo que somos es en parte gracias a esa etapa, a aquellos profesores, a aquella inolvidable sede en San Juan de la Penitencia. Aquel Centro es hoy solo un recuerdo, pero la huella de la labor de quienes formaron parte de él perdurará durante generaciones.

Muchas gracias.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Otra vez el circo del acatamiento

Otra vez el circo del acatamiento



            Hace pocos meses que he escrito de este tema, y me gustaría no repetirme, sino más bien incidir algo más en un par de ideas. La primera: no creo que resulte razonable ninguna aplicación de la norma que conduzca a resultados absurdos o directamente disparatados, y además abiertamente contradictorios con el mismo sentido de la norma. El juramento o promesa de la Constitución solo tiene sentido como acto público, solemne e igual para todos los que lo expresan, pues todos están igualmente sometidos a ella. Ya que tanto las presidencias del Congreso y el Senado, como hace unos meses la Junta Electoral Central (en un Acuerdo que venía acompañado de dos muy interesantes votos particulares) invocan la jurisprudencia constitucional sobre el tema para admitir todo este repertorio de añadidos, motivaciones y alegaciones, convendría releer despacio esta jurisprudencia, y de paso contextualizarla. Una de mis primeras publicaciones la analizaba con detalle, de manera que ahora solo quisiera apuntar lo siguiente: a) en esta línea jurisprudencial, el TC recuerda que los diputados en su conjunto representan al pueblo español en su conjunto, y no solo a quienes les han votado, ni les valdría la invocación de supuestas promesas o programas para eludir la obligación de expresar el acatamiento; y b) pensando en el caso concreto de unos (muy pocos) diputados que añadieron a la fórmula del acatamiento el escueto comentario “por imperativo legal” -y seguramente sin imaginar lo que iba a suceder décadas después-, se admitió específicamente esta coletilla, aunque proclamándose de forma general, tras enfatizar la trascendencia del rito en la prestación del acatamiento, que la fórmula no podría acompañarse de “cláusulas o expresiones que de una u otra forma, varíen, limiten o condicionen su sentido propio”.

            Segunda idea: las instituciones responsables de la aceptación del acatamiento pueden y deben, en mi modesta opinión, hacer algo. En primer lugar, y como apuntan los citados votos particulares al Acuerdo de la Junta Electoral      Central 527/2019, no parece difícil entender que ciertas proclamaciones, por su evidente incompatibilidad con los principios esenciales de la Constitución que se dice acatar, suponen un condicionamiento o limitación del sentido del juramento o promesa. Por encima de la norma suprema no hay nada, salvo el pueblo soberano, e incluso este, si pretende modificar la norma fundamental debe someterse al procedimiento establecido, actuando a través del poder constituyente constituido. Así que las fórmulas que imponen otra motivación, casi siempre considerada indisimuladamente como superior a la propia Constitución, o con un evidente sentido condicionante o limitativo del acatamiento, podrían rechazarse. Es verdad que todo se puede modificar en la carta magna, pero solo por las vías explícitamente prevé esta. Y negar los principios medulares del Estado de Derecho (lo que sucede cuando se invocan por ejemplo motivaciones como los supuestos “presos políticos” o “exiliados”) es negar las reglas del juego que la propia Constitución impone a todos, y en definitiva cuestionar el carácter democrático del propio sistema constitucional, y de paso deslegitimar la misma obligación de sometimiento a la Constitución. Sería muy interesante saber qué opina el TC sobre estas fórmulas -muy diferentes a aquellas de hace casi 30 años- hoy; pero no a través del eventual pie forzado que daría un recurso planteado por otros grupos o diputados no afectados. Creo que una aplicación de las exigencias del acatamiento en la línea que sugiero sería compatible con la jurisprudencia constitucional, que además sabría adaptarse para afrontar esta patética situación que nos toca vivir en cada acto de constitución de las cámaras que representan al pueblo soberano. Como también podría aceptar una modificación reglamentaria que evitase este esperpento, por ejemplo, imponiendo una única fórmula en la expresión oral en el acto formal de acatamiento, si bien pudiendo añadirse, por escrito o en otro foro o momento, explicaciones no condicionantes ni limitantes. Creo que hay mucho terreno por explorar antes de volver a repetir este ridículo mundial, y un poco de sentido común ayudaría…

(Fuente de la imagen: https://www.elcorreogallego.es/panorama/ecg/pp-vox-cs-admitir-todas-formulas-acatar-constitucion-congreso/idEdicion-2019-12-03/idNoticia-1217016/ )

martes, 26 de noviembre de 2019

Conmemoración del Cincuentenario del CUT

Estimados compañeros y amigos: Si estáis leyendo ésto es que en algún momento pasasteis por el antiguo Centro Universitario de Toledo, vosotros mismos o alguno de vuestros allegados.

Seguramente sabréis que en el curso 1969/70 empezó a funcionar el CUT. Por ello, en el actual curso académico se cumplen cincuenta años del Centro Universitario de Toledo, y de su Patronato homónimo. Si veinte años no es nada, como decía el tango, medio siglo son dos tangos y medio.


Entre 1969 y 1990, fecha de la supresión del CUT, fuimos muchos los que pasamos por él, ya como alumnos, como docentes, o como personal de administración y servicios.

Ahora, la UCLM desea conmemorar sus orígenes con un encuentro de todas las personas que pasamos por el CUT. Por ello, hacemos pública la invitación a todos los posibles interesados al acto conmemorativo que se celebrará en el palacio Lorenzana el próximo miércoles 4 de diciembre, a las 6 de la tarde. Para una mejor planificación del encuentro, se ruega confirmar asistencia a la dirección del Vicerrectorado de Toledo, Vic.Internacional@uclm.es.
En el acto, que será presidido por el Rector, intervendrán representantes del alumnado y del profesorado de las cuatro carreras, así como del personal de administración y servicios, se presentarán las actividades programadas para el Cincuentenario. Al finalizar, se inaugurará en el patio la exposición fotográfica "Del CUT a la UCLM".


¡No faltéis!

lunes, 25 de noviembre de 2019

De nuevo Santa Catalina... y van cincuenta años

Veinticinco de noviembre. Un año más es Santa Catalina de Alejandría: patrona de universitarios, filósofos e intelectuales, como su "colega" masculino Santo Tomás de Aquino.

Precisamente por ello la santa y filósofa grecoegipcia fue escogida en 1485 como patrona del Colegio Universitario Santa Catalina, que fundó el maestrescuela Fco. Álvarez de Toledo y Zapata, uno de los mecenas e intelectuales judeoconversos más notables del siglo XV. Y cuando en 1520 se creó la Real Universidad de Toledo, se mantuvo la tradición y se acogió al patronazgo de la misma santa.

Un patronazgo que continuó cuando, tras la supresión en 1845 de la Universidad de Toledo, se creó la Universidad Pontificia de Toledo, que funcionó entre 1851 y 1931. Y cuando se recuperaron en Toledo los estudios universitarios superiores a través de la creación de nuestro Centro Universitario, se hizo constar específicamente el patrocinio para enlazar directamente con unos estudios que se remontan al S. XV.

Por eso el 25 de noviembre es la fiesta del Campus de Toledo y de los universitarios toledanos. 


La actual Universidad de Castilla-La Mancha también se declara heredera y sucesora de la antigua universidad toledana, y por eso se incorporó la rueda de cuchillos de Santa Catalina al escudo de la UCLM, y por eso su reglamento de honores está inspirado en el de la antigua universidad caterinense de Toledo.

El curso académico 2019/20 se cumplen cincuenta años desde la creación del antiguo Centro Universitario Toledano. Desde los amigos del CUT deseamos felicitar a todos los que pasaron por él, ya como estudiantes, como profesores, o como personal de Administración y Servicios ¡Muchas felicidades, compañeros y amigos!

lunes, 1 de octubre de 2018

Homenaje a Clara Delgado

Hoy se cumplen veinte años del fallecimiento de la que fue profesora de Historia del Arte del antiguo Colegio Universitario de Toledo, la añorada Clara Delgado Valero. Con placer compartimos el programa de actividades en su memoria organizadas por la asociación cultural Tulaytula.